23 de mayo de 2017

Recursos de matemáticas y más...

Gabriel, mi segundo "elemento" de siempre ha sido el más independiente a la hora de estudiar. Este año está terminando segundo de la ESO y hasta ahora las matemáticas (y digo las matemáticas porque siempre parece que es el hueso más duro de roer) las ha estudiado solo. Esporádicamente le echamos una mano su hermano mayor o yo y en un par de ocasiones el profe de Salvador le ha dado clases. La cuestión es que hace cosa de un mes terminó el libro de matemáticas de su curso y como yo soy un poco "agonías" me puse a pensar en algo que pudiera hacer en este tiempo que queda y me acordé de unos concursos de matemáticas que hay en Internet. Le  voy descargando las pruebas correspondientes a su nivel y bueno no es que de "palmas con las orejas" pero las hace y como tienen solucionario mejor que mejor. Hay algunos ejercicios sencillos, otros con truquillo, de pensar...que es de lo que se trata. De amueblar bien la cabeza.
Y desde luego lo que da de pensar es que un chico normal (que no es super dotado ni nada por el estilo), por su cuenta y dedicando un rato cada día...sea capaz de terminar con el temario de un curso con dos meses de antelación. Para que luego digan que en los colegios e institutos no se pierde un montón de tiempo...

Aquí tenéis las pruebas del concurso matemático de Pangea. 
Aquí están las del concurso Canguro.

Al año que viene ya le he matriculado en 9º en Clonlara y empezará a tener clases particulares de matemáticas, física, química para que pueda desarrollar su potencial, porque desde luego a estas alturas conmigo poco.
Vaya cara de "empollón" tiene
en este montaje, que por cierto
hizo él y me dio permiso
para compartir...
Lee muchos libros y aunque basta que yo le recomiende uno para que no le interese, últimamente parece que se está dejando aconsejar algo más. Le ha fascinado la colección de Los gatos guerreros (ha leído y releído todos los que hay traducidos e incluso volvió a leer por su cuenta La colina de Watership pues él piensa que la saga está inspirada en este clásico)
Ahora acaba de terminar Atila el azote de Dios y le ha gustado bastante.
En casa los tengo con buena letra y con mala letra, él es de los segundos y tampoco quiere hacer caligrafía. Se admiten ideas y sugerencias. De los cuatro mayores, dos han hecho cuadernos Rubio y tienen una letra divina de la muerte. Los otros dos no y tienen una letra ilegible. No se si será casualidad.
Las ciencias, la historia, las estudia a base de libros, de lectura en voz alta, de documentales, museos etc...
Le encanta todo lo relacionado con la informática, los móviles, los videojuegos y ahí tenemos un "eterno conflicto" porque yo sigo llevando mal lo de verles enfrascado en una pantalla y por otro lado soy consciente de que no solo le gusta sino que se le da bien y tiene aptitudes para ello. Pero si por él fuera podría estar todo el día con alguna pantalla (no es racista, valen móviles, tabletas, ordenadores etc...) Eso si no le descargues un libro en el Kindle porque el nene los quiere en papel.
En fin...que yo creo que ya todos necesitamos unas vacaciones.





15 de mayo de 2017

Mi conversión al verde que te quiero verde



Quédate en paz, y, con tu licencia, volveré, si fuera menester, por yerbas a este jardín, que, según dice mi amo, en ninguno las hay mejores para ensalada que en él”

Don Quijote de la Mancha


Hace tiempo que tenía ganas de hablaros de mi cambio radical de alimentación, algunos me habéis preguntado y la verdad que me apetece contar mi experiencia a través de la red, más que nada porque los que tengo más cerca ya no me hacen ni caso ja,ja..
En mayo del 2016 llegué a un estado de agotamiento total. Me encontraba sin energía y llegué a pensar que podía tener algo grave. Recuerdo que un día le pedí al Señor algo así como un poquito más de tiempo para dejar criado a Yago y a los chicos pues cuanto más mayores y formados mejor. 
Y a los pocos días por primera vez vi ante mis ojos la imagen de un batido verde y me quedé alucinada. De siempre me ha gustado la verdura pero un batido verdeeeee, pensé: ¡¡¡uf!!! ¡¡¡qué asco!!! y ¿quién se puede tomar algo así? Pero como soy inquieta no habían pasado ni tres horas y ya estaba en el supermercado echando al carro todo lo más verde que pude encontrar e ipso facto en mi cocina preparando mi primer batido. Preparé un chupito de nada, lo probé y aluciné. No estaba bueno, estaba increíble. Le di un sorbo a mi marido y le encantó. Desde ese día hasta hoy, todas y cada una de las mañanas lo primero que hago al despertarme es bajar al jardín coger unas hojas de acelgas, de apio, de espinacas, de hierbabuena, de diente de león, de ortiga...de lo que pillo. Luego subo lo mezclo con frutas de estación, semillas, algas y todo para dentro.
¿Qué pasó al empezar a tomar estos batidos? Pues que de una manera casi milagrosa recuperé la energía perdida, me empecé a encontrar como una rosa, el cuerpo me pedía comida más y más sana, dejé de tomar alcohol (no es que perteneciese a alcohólicos anónimos, pero mis cervecitas me tomaba), retomé el ejercicio físico y así un largo etcétera.
Poco después me reencontré con un libro que había visto en las librerías, en la biblioteca, en Internet un montón de veces y jamás me había llamado la atención, más que nada porque basta que a un libro se le de demasiada publicidad o sea un superventas para que ya no me llame especialmente. Pero esta vez lo vi, lo compré y lo leí de un tirón y cuando digo de un tirón es que fue de un tirón. Se titula La enzima prodigiosa y cuando había leído tres hojas ya había tomado la decisión de probar los consejos del doctor. El autor te invita a que sigas durante cuatro meses el estilo de vida que propone y te asegura que si lo pruebas durante ese tiempo adoptarás esa manera de cuidarte y alimentarte para toda la vida. En mi caso ha sido así, bueno no puedo saber si cambiaré algún día pero ahora mismo pienso que no.
En realidad no es algo novedoso sino de sentido común y lo que recomienda la OMS  que consiste básicamente en que el 80 o 90 por ciento de tu dieta diaria sea de origen vegetal, consumir cereales integrales, hacer ejercicio a diario, dormir lo suficiente, etc...
O sea que en realidad el cambio ha consistido en que he aumentado muchísimo el consumo de fruta y verdura, he dejado de consumir de manera radical embutidos, productos elaborados, lácteos (no me sentaban mal y me encantaban pero decidí probar), todos los cereales son integrales y poco más.
Lo más gracioso de todo es que desde que dejé “casi” de consumir carne y pescado me encuentro mucho mejor, con mucha más energía y además todooooooo el mundo cuando me ve me dice que estoy mucho mejor. Familia incluida y sin saber nada de nada a priori. Digo que es gracioso porque lo que suele ocurrir es algo parecido a esto:
Me encuentro con una amiga que hace meses que no veía y me dice:

                              -Oh!!! Cuanto tiempo ¡¡¡qué bien te veo!!!!
                              -Y yo siiiii, la verdad es que me encuentro bien.
                              -Oh!!! Y has adelgazado.
                              -Y yo: Siiiii, un montón y sin pasar hambre, al revés me inflo.
                              -Mi amiga: ¿Pero qué has hecho?
                              -Yo: Oh!!! nada, cuidar más la alimentación
                              -Mi amiga: Ah!!! Ya ¡¡¡estás a dieta!!!
                             -Yo: No, no, a dieta no...sencillamente como más sano. He dejado prácticamente de consumir proteinas animales.
                             -Mi amiga, ya con cara de preocupación: ¿No comes carne? ¿ni pescado?
                             -Yo: Si, todavía como algo, pero muy poco...casi nada.
                             -Mi amiga ya con cara de muchísima preocupación: Pero ¿entonces tendrás carencias? ¿te has hecho algún análisis? ¿te faltarán proteínas? Ve al médico. ¡¡¡lo sabrá tu médico!!!Las proteínas son necesarias, bla, bla, bla...

Es increíble, pero es así. Te están diciendo que que bien te ven, que estás estupenda, pero cuando dices que has dejado de comer carne ya piensan que vas a morir si o si, de un momento a otro. Y eso que todavía no he dado el paso a ser vegetariana o vegana (que por otra parte no se si algún día daré). También es curioso pero la mayoría de las personas se ponen a la defensiva: Es que cuidarse tanto, no se yo...los vegetarianos también se mueren.
Claro, si esto no es ni el elixir de la eterna juventud, ni el de la inmortalidad. Morirnos nos vamos a morir todos, eso es seguro. Pero la cuestión es que el tiempo que estés en la tierra vivas de una u otra manera. Yo me encuentro así mucho mejor físicamente, de estado de ánimo. Entonces tengo claro que quiero seguir.

Otra cuestión es en casa con los niños. En realidad esta es una “movida” mía, yo soy la que he querido dar el paso y ellos no tienen la culpa perooooo como soy yo la que compro y la que cocino pues el cambio ha afectado a todos. En casa todos comíamos mucha fruta por lo que eso sigue igual, verdura consumimos mucha más que antes, cereales integrales (eso no le ha molestado a nadie), menos consumo de carne (dos o tres veces por semana cocino carne o pescado y yo tomo una pequeña cantidad o nada), sigo comprando leche de vaca que alternan con leches vegetales (les gustan, no hay problema), apenas toman ya embutidos (pero esporádicamente les compro para los bocatas y lo agradecen), he dejado de comprar cereales de desayuno típicos (o sea los que son azúcar y poco más) y lo he sustituido por avena (tampoco han protestado demasiado). Y cuando va el padre a comprar “se desquita” y compra cosas “prohibidas” pero buenooooo.

En realidad es algo muy sencillo, al alcance de cualquiera, aunque es cierto que estoy más tiempo en la cocina que antes. Es mucho más rápido hacer un filete a la plancha, que ponerte a cocinar verduras. O por la noche hacer una sopita o una crema es más laborioso a que cada niño se prepare un sándwich con embutido. Por otra parte tampoco es más caro. Ahora consumimos muchos más productos ecológicos, la carne que compro como es menos cantidad, la puedo adquirir de más calidad (no ecológica pues es carísima, pero si de animales en semi libertad etc...) Y al final una cosa compensa con la otra y sigo gastando mucho en comida porque somos bastantes, pero no más que antes.
Hubo un libro que me aclaró mucho que se titula Vegetarianos con ciencia. Habla de lo sencillo y barato que es seguir una dieta vegetariana, que no hace falta más que comprar productos de temporada y locales, que no es necesario gastar un montón en productos exóticos y de nombres raros pues eso es poco sostenible y ecológico. Demuestra científicamente como siguiendo una dieta vegetariana correcta no se tiene ninguna carencia. Y también habla de los posibles suplementos que serian necesarios en caso de seguir una dieta de este tipo. Con esto del vegetarianismo y veganismo hay mucho friki. Yo empecé a seguir a algunos en instagram o en facebook y no entendía nada de lo que lo decían, todos productos super caros, con nombres rarísimos. La verdad es que este libro es recomendable para cualquier persona, siga la alimentación que siga ya que muchas veces se piensa que comiendo de todo ya estás correctamente alimentado y no es así. 
Ahora justo hace un año del cambio y ha sido impresionante y eso que la mitad de las cosas no las puedo llevar a cabo. Ejercicio muchas veces no hago, ¿dormir? Pues lo que me deja el benjamín, masticar la comida no se cuantas veces tampoco, porque como siempre como los pavos (bueno como las pavas) pero aún así a pesar de tener un año más, me encuentro con mucha más vitalidad que hace 10. Por cierto también he adelgazado mucho. Nunca me ha preocupado el peso (me enteraba de lo que pesaba por los embarazos) pero cuando pasaron unos meses noté que la ropa me quedaba cada vez más grande y cuando me pesé había recuperado el peso de mi adolescencia. Según dice Hiromi Shinya cuando sigues una dieta correcta tienes el peso que te corresponde. Y eso me ha sorprendido mucho y también me ha gustado, pues aunque siempre he estado más o menos delgada, eso de comprarte ropa de niña te anima. Además yo siempre estuve convencida de que con la edad te cambiaba el metabolismo y no había manera de perder peso, pero...no es verdad.
Como tenemos el privilegio de tener un cachito tierra alrededor de la casa, estoy muy volcada en conseguir toda la verdura posible. Cultivar tú tus propias hortalizas y comer cada día algo de tu huerto no tiene precio. Además de que haces ejercicio, tomas el sol, estás en contacto con la naturaleza etc...
Y en esto consiste básicamente el cambio, una serie de pequeños pasos hacía una dieta más saludable y pienso que algo más amiga del mundo.

NOTA:

Aprovechando que estoy con la limpieza de primavera, el otro día me encontré en la biblioteca con un libro de versos Versos vegetales. Y me dije: ¡¡Qué ilusión les va  a  hacer a mis chicos, versos y vegetales!! ja,ja,ja y efectivamente no les hizo demasiada gracia, pero es que mis mozos están peleados con la poesía desde bien pequeños. No hay manera.


"Expuso su opinión de que cualquiera que hiciera brotar dos espigas de trigo o dos briznas de hierba en un paraje donde antes sólo creciera una, sería un benefactor de la humanidad"

SWIFT
















6 de abril de 2017

La historia interminable

Este no es de mis libros favoritos y aún así hoy lo he empezado a leer por cuarta vez. La primera fue de jovencita (me gustó bastante), luego se lo leí a mis hijos mayores dos veces seguidas (fue mortal para mi) porque a mi "segundo cachorro" le  encantó y hoy he comenzado a leérselo a los pequeños pero finalmente se han apuntado todos.



Hay un fragmento al principio del libro que siempre me ha removido mucho pues sigue siendo el pan nuestro de cada día de muchos niños. Ya se que los "coles" han cambiado, los "profes" también, que todo el mundo intenta que las cosas sean diferentes, pero al que le toca la "china" le toca...

"De todas formas, le daba miedo el colegio, escenario de sus fracasos diarios; le daban miedo los profesores, que le reñían amablemente o descargaban sobre él sus iras; miedo los otros niños, que se reían de él y no perdían oportunidad de demostrarle lo torpe y lo débil que era. El colegio le había parecido siempre como una pena de prisión larguísima, que duraría hasta que creciera y que él tenía que cumplir con muda resignación"




5 de abril de 2017

¿Por dónde empiezo?

De un tiempo a esta parte me escriben muchas mamás y algún papá con niños pequeños, que se plantean hacer homeschooling con ellos en un futuro. Y siempre me comentan sus dudas (las que hemos tenido todos), sus miedos, y sobre todo la pregunta del millón es: No tengo ni idea de por donde empezar.
No os puedo contestar a todos uno por uno, porque entonces tendría que dejar de hacer homeschooling, a lo mejor algún día cuando todos mis hijos sean mayores puedo dedicar más tiempo al mundo virtual. Se me ha ocurrido contaros por aquí lo que yo haría si volviese a empezar.
Ya se que es fácil decirlo con un hijo de casi 17 años, cuatro hermanos más pequeños y ese porrón de años de experiencia a mis espaldas...Pero yo empezaría relajándome y disfrutando de mis hijos en este preciso momento. Si estamos hablando de niños menores de 6 o 7 o incluso 8 años me ocuparía prácticamente de eso, de disfrutar del momento y de sus infancias. Y mientras tanto ir informándoos de todo lo relacionado con esta opción educativa en vuestros países. Es importante el tema legal, la obtención de títulos en un futuro, la posibilidad de escolarizar en un momento dado etc...
Cuando mis hijos eran muy pequeñitos yo leía mucho, intenté leer todo lo que había publicado en español sobre homeschooling, escuelas alternativas, crianza con apego. Dediqué mucha energía a ello. Ahora tenéis la ventaja de que en Internet hay un montón de blogs que antes no existían, que recogen la experiencia de años. Y además lo bueno de los blogs es que cada familia tiene su personalidad, su manera de educar, de acompañar a sus hijos. Hay blogs de familias con un hijo, otras de familias numerosas, familias que tienen niños con necesidades especiales. Yo creo que es de lo más enriquecedor, porque es algo real. Suelen estar escritos por las madres, que solemos ser las que nos ocupamos en la mayoría de los casos de la educación de los niños. O sea no es el típico libro, escrito por un especialista (por supuesto varón), que habla de niños sentado cómodamente en su despacho mientras su mujer en casa cría a sus hijos, o los cría un especialista en una escuela infantil. No,son blogs que pueden mostrar muchas veces el lado más bonito de la balanza, pero que están escritos con interrupciones, niños alrededor, la comida que se quema, la lavadora que hay que tender, la ropa que hay que doblar, el bebé que pide teta.
Respecto al ¿Cómo lo voy a hacer? También os aconsejaría que os relajarais porque frecuentemente las cosas no salen como te esperas. Puedes ir haciéndote una idea de como te gustaría educar a tus hijos (más que nada porque si las cosas salen bien puede ser tu ocupación durante ¿20 años?) Para que os hagáis una idea yo llevo “a lo tonto” casi 17 y me pueden quedar otros tantos. Y digo a lo tonto de broma, ya que jamás me imaginé que llegaría tan lejos. Y es importante sentirse lo más cómodo posible y lo más feliz pues es lo que vamos a transmitirles a ellos y os aseguro que no es nada sencillo.
Hay mamás que se empiezan a formar en diversas metodologías, se empapan de Montessori (que está super de moda), hacen cursos, etc...Digo lo de que las cosas no suelen salir como te esperas porque cada niño es un mundo y a lo mejor al tuyo pues ni Montessori, ni Waldorf, ni nada de nada. Necesita otra manera...
Yo cada día soy más partidaria del homeschooling minimalista. Hace unas semanas hablaba de ello Madalen en su blog y me inspiró mucho. Menos materiales, menos cursos, menos rollos, al final lo que los niños necesitan es a nosotros. Nuestra atención, nuestra dedicación, nuestro amor. Siiiii, ya sabemos que lo tienen, pero muchas veces no tenemos tiempo que demostrárselo porque tenemos demasiadas ocupaciones extras. Me acuso de ello ¡¡¡eh!!!
Por eso os digo, que penséis en el futuro pero sin agobiaros porque nadieeeeee sabe lo que puede pasar en tanto tiempo. En muchas ocasiones hay niños que piden ir al colegio, no lo entiendo, pero sucede y mucho. Pueden cambiar las circunstancias de la vida, problemas económicos, problemas de salud, separaciones...La vida da tantas vueltas buenas y malas que hay que estar un poquito preparado para los vaivenes que van a venir si o si. Por ello yo siempre recomiendo tener en mente un plan B.
¿Qué quiero decir? Que aunque eduques en casa y estés encantado, ten un poco previsto: ¿y si mañana tengo que escolarizar?
Por eso yo también recomiendo a partir de cierta edad, pongamos los 6 años que es cuando empezaría la obligatoriedad de escolarizar en España, que los niños tengan el nivel que tienen los que van al cole.
No os asustéis porque eso es sencillísimo (al menos casi siempre). En mi caso siempre he intentado que aprendiesen a leer a una edad razonable y nunca lo he logrado, lo cual ha sido un sin vivir. Y desde luego no para ellos, un sin vivir para mi. Un niño sano no necesita para NADA saber leer con 9 años. Para NADA...pero imaginaros que por un motivo X tienes que escolarizar a ese niño de hoy para mañana pues lo que va a sufrir es mucho, porque en el colegio todos los niños aprenden muchísimo antes a escribir y a leer. Aunque no entiendan lo que leen, pero técnicamente son lectores. He conocido casos de niños analfabetos con esas edades que han sido escolarizados en escuelas libres y lo han pasado fatal. Aún así las posibilidades de que tu hijo aprenda sobre los seis años si te esfuerzas minimamente son grandes, pero os cuento mi caso para que veáis que a veces por lo que sea no es tan sencillo.
Hace muchos años leía que en realidad si quieres educar a tu hijo en casa tan solo necesitas: Tener ganas, querer hacerlo, saber leer y escribir y las cuatro reglas básicas de matemáticas.
Y estoy totalmente de acuerdo. En realidad es también lo que necesitan los niños en los cursos básicos (por no decir durante toda la primaria e incluso los primeros de la ESO). Señores, los niños en España tienen un nivel ridículo, por favor....tantos libros de texto (absurdos, llenos de erratas), tanto material escolar, tantas extraescolares, tantos deberes y los niños y los adolescentes y los jóvenes son en su mayoría analfabetos funcionales. Mis hijos mayores muchas veces me dicen: Pero mamá los chicos que van al instituto tienen que saber más, si estudian muchas más horas, tienen más libros y aún así suspenden y yo les digo: que noooooo, que no saben más, que no todo lo que viene en el currículo lo saben. Una cosa es lo que figura y otra es lo que realmente han aprendido y hablo de aprender bien, no memorizar para un examen como un loro (lo que hemos hecho todos ¿o no?)
El resto, lo van a aprender de manera natural. Si estamos pendientes, tienen acceso a buenos libros, museos, documentales y sobre todo nuestra atención y escucha, aprenderán en pocos años mucho más que lo que aprendimos nosotros durante tantos años de escolarización. Y no os preocupéis que no tenéis que ser enciclopedias con patas, que para eso están las bibliotecas y hoy día Google. Cuando son mayores casi seguro habrá que ir recurriendo a algún profe particular, pero eso lo iremos viendo.
Respecto a la obtención de títulos, es algo que cambia tanto que lo suyo es ir informándose según lo necesitemos. Ya sabéis que yo matriculo a mis hijos en Clonlara. Pero lo hago tan sólo en los cuatro últimos cursos, para intentar la homologación del título que obtienen en USA. Hay familias que prefieren matricular a sus hijos desde los primeros años para tener una guía, pues fenomenal. Si te lo puedes permitir económicamente y te sientes más seguro, adelante. Mi experiencia en Clonlara independientemente de que obtenga o no la homologación de los títulos de mis hijos ha sido excelente. Lo de la homologación no tiene nada que ver con la escuela se trata de un problema de España, que ahora mismo se está pidiendo que se demuestre que el estudiante ha residido en el país. Además la tutora de Salvador en Esther Quilés (la mamá que está detrás del blog  "En las alas del Aire") que es amiga, compañera de fatigas y una excelente persona.
Por otra parte, hay una escuela Educandis que dirige otra buena amiga (madre de dos jóvenes homeschoolers) y estoy segura de que funciona estupendamente. También hay asesoramiento y apoyo para familias que educan en casa.
Os podéis informar en una u en otra o mejor en las dos, para poder comparar y seguro que os ayudan un montón.
He escrito esta entrada con el bebé de la casa en brazos mientras dormía su siesta y es lo que me ha ido viniendo a la cabeza, no se si habrá servido para algo o os habré liado más.

De todas las maneras aprovecho para meter una cuña publicitaria ja,ja...y deciros que en mi libro “Pequeños pasos” hablo de todo el proceso que vivimos desde la concepción de  nuestro primer bebé hasta ahora mismo. Y que conste que no lo teníamos tan claro como muchos de vosotros, que éramos menos las familias que nos decidíamos a educar al margen del sistema, más raritos todavía, que se conocía menos el homeschooling. Vamos que algo de camino se ha recorrido. Os puede servir de inspiración, hay mucha bibliografía, ideas de como enfocar los años de infantil, los  de la secundaria, la adolescencia. Si queréis echarle un vistazo está a la venta en Amazon o a través de mi correo y os lo mando dedicado y con un marca páginas muy chulo.


Ahora estamos en la temporada de sembrar las pequeñas y delicadas semillas ¿qué hacemos con ellas? Elegimos la mejor tierra, las ponemos en pequeños recipientes, las sembramos con mimo, las regamos con mucha delicadeza. Están en un lugar resguardado del sol, del aire, del frío, de los pájaros, a poder ser refugiadas en un invernadero. Cuando empiezan a salir las primeras hojitas y ya tienen algo más de fortaleza, las trasplantamos a una pequeña maceta y las seguimos cuidando mucho pero ya las vamos dejando al aire libre. Es preciso que les vaya dando el sol y el aire para fortalecerlas. Cuando están preparadas y nunca antes, se trasplantarán definitivamente al huerto. Habrá tormentas, lluvias más o menos fuertes, vientos, alguna granizada de estas fuera de temporada, pero aguantarán bien porque tuvieron el mejor comienzo y fueron mimadas durante sus primeros días de vida. Sus raíces son profundas, sus tallos duros. Los seres humanos necesitamos algo más de tiempo que las plantas, pero a diferencia de ellas nosotros podemos llegar a volar.

Esto es para mi el homeschooling. ¿No es una maravilla?


 Es cuestión de paciencia y amor que
estas pequeñas plantas den tomates.




23 de marzo de 2017

Diez años de "paideia en familia"

Hoy hace ¡¡¡diez años!!! que empecé a escribir en este blog. Entonces “sólo” tenía tres niños pequeños y me sentía super experimentada de la vida.
¡¡¡¡La de acontecimientos que han sucedido en estos años, me da hasta vértigo pensarlo!!!!! Hay dos niños más en la familia, otros dos en el Paraíso, el mayor está a punto de dejar de ser formalmente homeschooler. Yo he escrito un libro ¡¡¡uhmmmm!!!! me siento con algo más de experiencia de la vida y por otro lado más consciente de lo que me queda por aprender (solo confío en que las lecciones no sean tan duras como algunas pasadas).
Cuando empecé a escribir este blog estaba en la etapa del enamoramiento del homeschooling, de la maternidad, de la lactancia, de los partos, me comía el mundo, estaba feliz, pletórica. Ahora siento mucho más sosiego, más paz, quizá también más cansancio. El enamoramiento ya no es tan apasionado, es más real. Ahora se que es bonito el homeschooling, que es bonita la maternidad, que es bonito dar de mamar (en eso sigo desde hace casi 17 años) pero todo ello tiene su parte de cruz, de dificultad. Es la vida...tan bonita y tan dura. Si me pongo a hacer balance de amigas virtuales que han pasado por el blog. También ellas han tenido sus dificultades particulares: enfermedades, separaciones, muertes perinatales y neonatales, algunas tuvieron que dejar de educar en familia por circunstancias ajenas a su voluntad, otras porque sus hijos no quisieron continuar...de todo un poco.
Respecto al blog, todoooooo han sido cosas buenas, de verdad. En diez años NUNCA he tenido que censurar un solo comentario. Se oye cada cosa por ahí increíble...pero desde luego en esta casa (aunque haya podido haber algún post más controvertido que otro) jamás ha llegado la sangre al río. Y no se por qué. Quizá es una combinación de buena suerte y  que me he rodeado de gente guay y que no he llegado a ser lo suficientemente famosa (que ya sabemos que la envidia es “mu” mala)
Ha habido épocas de escribir mucho, con montones de comentarios, mucha vidilla en el blog y otras épocas como ahora de mas tranquilidad pues parece que esto ya es algo vintage y la gente se relaciona más en las redes sociales, que son mucho más rápidas y dinámicas.

Pero aquí seguimos y espero que por muchooooooos años más. Gracias a todos los que habéis dejado vuestra huella aquí.  Gracias a los que estuvisteis desde el principio, a los que os habéis incorporado más tarde y a los que nos acompañasteis en las alegrías y en las tristezas. 

Primavera del 2007








22 de marzo de 2017

De libros y lechugas

De un tiempo a esta parte estoy un poco desconectada de Internet. Hemos estado trabajando mucho y duro en el jardín y sobre todo en el huerto. Hasta las doce o así hacíamos un poco de mates y lengua y luego ya fuera. Ha hecho muy buen tiempo y hemos podido avanzar mucho. Esparcimos cuatro metros cúbicos de mantillo que es un montón y que ha estado ambientando la casa hasta hace nada. Por las mañanas no sabía que hacer, si abrir o no las ventanas ja,ja...Después pasamos una mula mecánica que nos dejó un amigo. Nunca lo habíamos hecho, a ver si este año se nota mejoría. Hemos sembrado ya patatas. Y tenemos un montón de semilleros con tomates, calabacines, guisantes, pimientos, lechugas, pepinos y alguna florecilla. 
Los chicos han estado haciendo con su padre un camino, con cemento y piedras. Y también reforzando unos pilares para la casa de madera que les hizo Carlos hace años. En fin...sin parar. Pero la verdad es que trabajar fuera de casa es un gustazo y de pensar en las verduras tan ricas que vamos a cosechar este año me entra una emoción. A mi...porque los chicos me dicen que para que quiero tanto verde ja,ja,ja...yo creo que ellos preferirían criar una piara de cerdos.
Ahora ha empezado a llover y parece que van a bajar las temperaturas por lo que podremos dedicar un poco más de tiempo al estudio y aprovechar para leer. Aunque seguimos manteniendo un buen ritmo de lecturas. Aquí mi hijo mayor ha escrito una entrada sobre los libros que está leyendo. Sus hermanos están enganchados a unos que nos recomendó un amigo que son antiguos y se los voy comprando de segunda mano ( Los tres investigadores) En voz alta seguimos leyendo El Quijote, La Iliada, La casa del bosque, Juana de Arco y Pequeña historia del mundo.
Terminamos El amigo Foxy que es una delicia y el segundo de la trilogía de Durrell con el que nos hemos reído muchísimo.
Y con Yago leemos los cuentos de Beatrix Potter, aunque sería más exacto decir "el cuentooooo" ya que del primero que es del conejito Benjamín nunca hemos pasado. Está en esa etapa en la que quiere que le leas el mismo una, dos, tres, mil veces...
  

28 de febrero de 2017

Aprender latín como una lengua viva


Cuando me iba a poner a escribir un poco en el ordenador, me he encontrado con esta pantalla abierta que debe ser de la clase que ha dado hoy mi hijo mayor de latín y sin su permiso (espero que no le moleste cuando lo vea) la pongo aquí para que veáis que se puede aprender esta lengua como si de una lengua viva se tratase. Y con playmobil por supuesto ja,ja...

27 de febrero de 2017

Miedos asociados al homeschooling

El homeschooling es una manera de vivir y todos tenemos más o menos miedos en el recorrido de la vida. Por tanto al hacer homeschooling no se está exento de ellos y cada etapa tiene unos que le son más propios. Y por supuesto cada persona o cada familia los viven de una manera diferente. En nuestro caso y no se si porque se supone que la máxima responsable de este "embolado" soy yo, pero la verdad es que también soy la que más he sufrido en el proceso y eso por no decir que la única. Y ojo que yo sufro bastante poco, comparado con lo que veo por ahí. Pero aún así ha habido muchas cosas que me han quitado el sueño y lo que te rondaré morena...
La ventaja es que todos los males te suelen acechar con el primer hijo, por lo que si tienes más ya con los siguientes apenas te preocupas.

Cuando empezamos con los niños chiquititos a vislumbrar la educación en familia me preocupaba sobre todo la opinión de los demás, la reacción de la familia, de los amigos, de los vecinos. Sentía respeto por el tema legal, aunque nunca tuve miedo. De hecho este blog lleva diez años funcionando, nunca me he escondido, ni he dejado de salir con los críos a cualquier hora: Y cuando nos denunciaron sentí mucha rabia, impotencia pero más que nada porque era un mal momento en nuestra vida pero nunca pensé que nos fuesen a quitar a los niños ni nada semejante.
Me inquietaba también no ser capaz de enseñarles.
Y sentía cierto pánico imaginando que pudieran convertirse en adultos solitarios, extraños, inadaptados o marginados de la sociedad. 
Y también me producía canguelo que me diese un patatús estando con ellos 24 horas (y aún me admiro de que no me haya dado ja,ja...)
Cuando el mayor empezó la primaria tenía la sensación y además creo que no era algo infundado... de que cualquier niño de su edad sabía más que él. Claro de lo que supone el mundo que un niño tiene que saber con 7 años.
Cuando se acercó la ESO empecé a sufrir otra vez porque ya me parecía que iba a ser mucho nivel, que quizá fuera el momento de escolarizar, pero me armé de valor y continué porque al fin y al cabo en España hasta los 16, si llega el caso puedes escolarizar y porque además es cuando empezó bajo mi punto de vista lo realmente gratificante del homeschooling, cuando empiezas a recoger fruto y encima esa edad coincide con la adolescencia que yo creo que es un mal momento para escolarizar. Es mejor escolarizar con 15 que con 4 meses, pero aún así yo ahora pienso que mucho mejor a los 18, pues a esa edad yo creo que ya se tienen las ideas claras y es un momento estupendo para hacer cursos que te interesen, ir a la universidad, incorporarte al mundo laboral, hacer un año de homeschooling superior, etc...
En seguida te plantas en tercero de la ESO y vuelta a: -¿Y ahora que hacemos? Si el chico está contento, los padres también, ya ha aprendido todo lo que se supone que habría aprendido si hubiese estado escolarizado, pues te puedes liar la manta a la cabeza y tirar “pa” lante. El muchacho ya no está en una situación ilegal. Socializa mejor de lo que en tu vida soñaste. Tiene un buen nivel académico. Peroooooooo no hay nada perfecto en la vida y tu chico no tiene ningún título, ni siquiera el de la ESO que se lo saca cualquier “manta”. Y si no lo has escolarizado, perdiste tu oportunidad. Ya hay que buscarse la vida.

Nosotros decidimos escolarizar a distancia en Clonlara. Hasta hace unos años en España se han estado homologando sin ningún problema los títulos obtenidos en USA, pero ahora no es así (algunos se homologan, otros no). Frecuentemente están pidiendo certificado de residencia, ya que en España no es legal la educación a distancia, salvo en algunas excepciones. Estoy hablando muy a grosso modo pues el asunto es mucho más complejo. A nosotros nos supone un importante esfuerzo económico pero lo hacemos pues al menos los niños obtendrán el título de High School. O sea tendrán un título reconocido en USA y en un montón de países aunque quizá no en España. Si al año que viene cuando termine, no se lo homologan, habría que buscar otras salidas. Aunque  me parece muy injusto que no se le la oportunidad de demostrar sus conocimientos. Si está preparado para ir a la universidad ¿qué importa como haya obtenido esos conocimientos? Es que en España tenemos una mentalidad pueblerina total...
Por otro lado no dejo de pensar en lo rápido que está cambiando el mundo. Se que nuestros hijos van a trabajar en profesiones que no existen todavía, que ni tan siquiera somos capaces de imaginar, se que son espíritus libres y que encontrarán su camino dando más o menos rodeos. Pero también se que un título de bachillerato no les va a cerrar ninguna puerta, o sea que si lo tienen mejor que mejor. Y como yo también tengo una mentalidad vintage me quedaría mucho más tranquila con un titulo pues con la de trastos que tengo en casa, no vamos a decir que no hay sitio para un papel más.
Desde luego a mi hijo mayor no veo que le preocupen nada estos temas y eso que es muy responsable, por lo que no se si es debido a su educación no escolarizada o a la mentalidad de su generación. No lo se...
A los que estamos metidos en este lío nos ha sorprendido gratamente estos días pasados, el hijo mayor de Marvan. El chaval después de terminar el bachillerato en casa se ha tomado un año de homeschooling superior ¡¡¡toma ya!!! y una de sus actividades ha sido viajar a un lugar paradisíaco, él solo, sin tener aún ni los 18 años y costeándose los gastos del viaje. A nadie nos ha quedado claro como ha conseguido la pasta (yo estoy a ver si me entero bien ja,ja...pues una servidora necesitaría unas vacaciones así), pero la cosa es que viendo las fotos en su instagram hemos pasado una semana sintiendo una pena por el muchacho increíble. Y aún así estoy segura de que su madre seguirá dándole vueltas al futuro de su niño ¿o no?


Y como anécdota graciosa os cuento que el otro día me dice Gabriel (mi segundo): Mamá me voy a crear una cuenta en Instagram y le digo:
 -¿Quéeeeeeee? y ¿para qué la quieres? (porque de momento ninguno está en redes sociales)
y responde: -pues para irme a las Maldivas.
Y luego al rato me dice: -Aunque ese viaje debe ser muy caro y total para estar sólo una semana...A ver si consigo un viaje a una playa de España para un mes o dos...ja,ja,ja...




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