18 de mayo de 2018

¡¡¡A votar!!!

Hoy día 18 han comenzado las votaciones para el concurso de ciencias que se ha presentado mi hijo mayor. Animaros a votar, a ver si gana o al menos queda en bien puesto, que seguro que es el único  chico homeschooler:
Tenéis que entrar en el siguiente link y votar a Salvador. Muchas gracias y en cuanto pasen unos días os cuento como van las cosas por casa.








16 de abril de 2018

Concurso de ciencias

Tengo el blog un poco abandonado porque estamos llegando a la recta final del homeschooling de mi mayor...
...con el resto si Dios quiere aún me quedan años de "entretenimiento".
Interrumpo el silencio para pediros que le apoyéis, pues se ha presentado a un concurso de ciencias con el siguiente vídeo. En un mes aproximadamente habrá que votar pero de momento pienso que si se le da difusión y consigue muchos "me gusta" mejor será ¿no? 


Espero que os guste el vídeo y ya os iré contando  sobre los próximos acontecimientos. 

1 de abril de 2018

Con el homeschooling los niños florecen

Hace años escuché esta frase y ahora creo que he comprendido su significado.
Cada vez estoy más convencida de que cuando pretendemos mejorar a la naturaleza, lo único que conseguimos  es empeorar todo.
Después de la unión de dos células y tras nueve meses, toda mujer es capaz de gestar en su vientre a  un  ser humano que en la mayoría de los casos nacerá sano y perfecto. No importa que esa mujer sea más o menos culta, más o  menos inteligente, es indiferente su raza,  su religión y  su belleza. Durante esos meses poco puede hacer, salvo tener paciencia, e intentar cuidarse lo máximo posible ya que protegiendo su "ambiente" es decir: haciendo ejercicio, comiendo sano, estando relajada, el bebé tendrá más posibilidades de desarrollarse mejor. Cuando llega el momento de dar a Luz a ese ser,  ya si se puede intervenir y hacer algo para que  el proceso sea más "eficiente", más rápido, menos doloroso y es cuando empiezan a surgir los problemas. Cualquier mujer podemos "fabricar" en nuestro vientre a un bebé, pero de repente nos volvemos incapaces de sacar al mundo a esas criaturas e incluso de alimentarlas con la leche que nuestros cuerpos producen.  Y digo yo: ¡¡¡que será bastante más complejo "hacer" un ser humano completo, que alimentarlo o alumbrarlo!!!
Esto se puede extrapolar al tema de la crianza y de la educación, pues es más de lo mismo. Los niños aprenden a darse la vuelta, a arrastrarse, a gatear, a ponerse en pie ayudándose de lo que encuentran a su alrededor, a dar sus primeros pasos y todo eso lo van a hacer mejor en la medida en que intervengamos lo menos posible. Si no utilizamos "ayudas", tipo taca taca, andadores, corralitos, "ponerle a andar", mejor será su motricidad y sus movimientos mucho más seguros. Lo único que podemos hacer nuevamente, es como cuando el bebé estaba en el seno materno, proteger el "ambiente" para que sea lo más seguro posible, armónico, tranquilo y relajado.
De hecho los años en los que todo niño aprende más, son precisamente los que suele estar rodeado "tan solo" de personas que le aman y lejos de especialistas y profesionales. Y todos aprenden a hablar y a comportarse como seres humanos simplemente observando. ¿De qué manera lo consiguen? Pues no lo sabemos, pero si sabemos lo difícil que resulta luego aprender un idioma y en cambio ellos aprenden la lengua materna a la perfección sin clases y sin materiales educativos. 
Volviendo a la frase del título. Es cierto que los niños con el homeschooling florecen, no solo los niños especiales, y los niños superdotados, y  los niños con necesidades especiales, todos ellos sacan  lo mejor de si mismos, porque lo que los seres vivos necesitan para florecer son tiernos cuidados y tiempo.
La gestación necesita tiempo, el parto necesita tiempo, la lactancia necesita tiempo, criar a un niño requiere mucha cantidad de tiempo de calidad y el aprendizaje es un proceso que concluye con la muerte. 
Una mamá que había educado en casa a sus 10 hijos, me decía una vez: Mis hijos son brillantes en todo aquello que yo no les he enseñado. 
Tal vez ahí tenemos  la clave y es que el homeschooling funciona porque no está en manos de profesionales. Y por eso los estudios que se han hecho en otros países demuestran que no es relevante el nivel académico de los padres respecto a los resultados de los niños educados en familia. 
El homeschooling resulta, gracias a que la mayoría de las veces los padres nos limitamos a proporcionar un "ambiente" más o menos adecuado. No podemos hacer mucho más, pues no somos profesores, ni pedagogos, ni eruditos, ni super inteligentes, ni tan siquiera tenemos respuesta para cada ¿por qué? Les damos el amor que podemos, les acompañamos y ellos disponen o deberían disponer de tiempo, mucho tiempo.
De hecho no hay camino hecho, muchas veces hemos de ir improvisando sin referentes y quizá eso sea una ventaja ya que nuestras guías son la intuición, el amor, el cariño, la entrega, la disponibilidad y  la confianza en que va a salir bien.
Como en aquellos tiempos en los que las mujeres eran más incultas que nosotras, no leían libros de crianza, no se planteaban si su leche sería buena o no y todas alimentaban y criaban a sus hijos a la perfección. Se limitaban a confiar, no les quedaba otra.
¿Qué hacemos ahora en primavera con las pequeñas semillas? Las sembramos en la mejor tierra, las ponemos en un lugar resguardado de los fuertes vientos y las lluvias, las regamos con cuidado y después nos toca  esperar pacientemente hasta que van brotando cada una según su especie, sus características individuales y únicas. Nuestros niños también tendrán la oportunidad de sacar lo mejor de sí mismos, de desarrollar  sus personalidades, de descubrir sus carismas, de hallar  sus elementos, de fructificar sus inteligencias y florecer en sus individualidades...si les dejamos.

¡¡¡FELIZ PASCUA 2018!!!


"Enséñale, si es posible, el milagro de los libros...Pero dale también tiempo para, en silencio, observar el misterio eterno de los pájaros en el cielo, las abejas al sol y las flores en el prado"

Abraham Lincoln

22 de marzo de 2018

Recta final del homeschooling

Este año toca reflexionar un poco más de la cuenta.
Cuando empiezas a hacer homeschooling casi siempre es con niños pequeños. Al principio todos nos hacemos las mismas preguntas, tenemos los mismos miedos, dudas parecidas y a no ser que seamos unos "hippies rabiosos" nos cuestionamos de qué manera van a obtener títulos para acceder a la vida laboral o a la universidad. 
En nuestro fuero interno estamos convencidos de que eso no va a llegar nunca. Pensar en la adolescencia cuando tienes un bebé que empieza a balbucear, implica un ejercicio muy grande de imaginación. 
Durante el camino hay muchas dificultades que ir venciendo...es como una carrera de obstáculos, por lo que el asunto de  los títulos permanece como telón de fondo siempre, pero velado por otras realidades cotidianas más urgentes. 
Todos sabemos que de no escolarizar antes de los dieciséis, en España sufres una  penalización de dos años, ya que no es posible obtener los títulos a la misma edad que los niños escolarizados. Te puedes examinar por libre de la ESO a los dieciocho. Antes teníamos la opción de las escuelas a distancia en USA, donde nuestros hijos obtenían un graduado en High School, después homologaban el título con el de bachillerato en España y ya hacían la selectividad y universidad, acceso a módulos superiores o directamente al mundo laboral. De un tiempo a esta parte esta última opción que bajo mi punto de vista era la ideal (excepto por el desembolso económico), ya no sirve pues NO están homologando los títulos adquiridos a distancia. Es que todavía hay gente empeñada en decir que si. De todas las maneras en mayo os lo cuento de primera mano...
Cuando empiezas a hacer homeschooling tampoco puedes saber si el bebé que tienes en brazos deseará llegado el momento ir a la universidad, si será buen estudiante, si pedirá en algún momento dado incorporarse al sistema escolar, etc...por lo que preocuparse en exceso por este tema tampoco tiene sentido. Es mejor ocuparse en el día a día, ya que cada uno lleva aparejado su propio afán.
Y luego hay otro aspecto y es la  manera en que lo vives tú y la  manera en que lo vive el interesado. Personalmente estoy atravesando muchos estados de ánimo diferentes, desde momentos de pánico ja,ja,ja...hasta otros más zen. Pero más o menos la conclusión a la que estoy llegando es la siguiente: Cierto que si nos sale mal lo de la homologación, el título de High School en España no estaría reconocido (que si en muchos otros países del mundo) y que la única opción para acceder a la universidad es examinarse por libre de la ESO, por libre a los 17 las pruebas de grado medio  y luego el acceso a módulos superiores o bachillerato a distancia o presencial. O sea los dos famosos años de penalización. Yo lo veo de la siguiente manera: no hemos perdido dos años sino que hemos ganado dieciocho de libertad.
No hay que olvidar que en una jornada de exámenes es posible sacar el famoso título. Un título que supone a todo niño español estar escolarizado frecuentemente desde que tiene pocos meses hasta los dieciséis. O sea 2 años versus 18. Y encima esos dos años (que van de los 16 a los 18), no estás en la cárcel, ni esperando, si no que estás estudiando, aprendiendo, dedicándote a tus intereses, en definitiva viviendo. En realidad cuando mi hijo cumplió los 16 yo ni reparé en que no tenía la ESO, porque en realidad la tenía, la tiene (aunque no haya un papel en el que el Estado lo reconozca).
Pero el interesado lo puede ver de otra manera pues si se ha esforzado, ha estudiado, tiene más o menos el mismo nivel de los chicos de su edad y todos sus amigos se están preparando para examinarse de la selectividad y tiene la ilusión de ser universitario al año siguiente puede sentir cierta decepción. También es consciente de  la injusticia. 
Luego hay otro aspecto a tener en cuenta. Mi hijo mayor es hoy día un buen estudiante y estoy segura de que podría salir airoso en cualquier carrera que eligiera, pero también creo que de no haber sido homeschooler probablemente hubiese sido un fracaso escolar. Esto es una hipótesis que obviamente nunca vamos a poder confirmar, pero teniendo en cuenta que empezó a leer y a escribir muy tarde no es difícil deducir que no habría empezado con buen pie la escolarización.
Por otra parte, en otros países es frecuente que los chicos una vez que han terminado el bachillerato dediquen un año o dos de sus vidas para discernir qué es lo que quieren hacer, para estudiar idiomas, viajar, etc...En ese tiempo maduran mucho y pueden tener más claro lo que quieren hacer de sus vidas que a los diecisiete que es cuando empiezan muchos la vida universitaria.
Aún así considero muy injusto que no tengan la oportunidad de demostrar si están o no preparados para estudios superiores por el simple hecho de haber adquirido su educación fuera del sistema escolar. Pero me lo tomo como un precio que hay que pagar por la libertad y punto. Ojalá hubiera exámenes libres sin penalización por la edad, pero no los hay, entonces creo que debemos centrarnos en lo positivo.
Aún con todos los contras, siento que esta opción educativa es muy buena para la etapa de la adolescencia, de hecho espero y deseo con toda mi alma que mis hijos pequeños quieran seguir estudiando en casa hasta la universidad o más allá y me da "moriña" que mi mayor no quiera seguir haciendo homeschooling superior (estilo Marvan) pues yo estaría encantada ja,ja,ja...

¿Qué pensáis vosotros? ¿Cómo estáis resolviendo el tema de los títulos con vuestros hijos mayores que desean seguir estudios superiores? ¿Conocéis otra opción o alternativa?





Mientras tanto, ahí sigue subiendo vídeos para su trabajo de fin de curso.

9 de marzo de 2018

Reflexiones de una madre homeschooler

Cada vez escribo menos en el blog porque el homeschooling y la vida en general, no son más sencillos cuando los chicos van creciendo. Sus necesidades van cambiando pero la adolescencia es una etapa en la que tienes que estar especialmente presente. Además ya no te dejan contar casi nada, de hecho tenía un par de post escritos sobre mi mayor y ha dicho que no quiere que publique eso...
Pero bueno sigo escribiendo (ya os contaré) y leyendo mucho sobre homeschooling, hace años no había nadaaaa publicado en castellano, pero ahora tenemos un montón de bibliografía. Quiero hacer una lista actualizada de todos los libros que hay, pues en Pequeños pasos puse una, pero ya se ha quedado anticuada lo cual  es una excelente noticia.
Ahora estoy devorando los de Madalen Goiria, que ha hecho y hace tanto por la educación en familia, por su normalización, por darlo a conocer, por escudriñar sus razones...y estos libros me están haciendo reflexionar especialmente. Es bueno tomar distancia y eso es lo que hace Madalen, conoce como nadie el mundo del homeschooling, pero a pesar de ello puede hablar sin la "pasión" con la que lo tratamos los que estamos dentro, lo puede hacer con más objetividad. Si yo me pongo a hablar de mis propios hijos no lo voy a poder hacer, por mucho que me lo proponga de manera imparcial, como si lo podría hacer  alguien que los quiera mucho y que los conozca en profundidad, pero no los haya parido. 
Madalen habla del homeschooling con rigor porque conoce este mundo como la palma de su mano pero...también con la suficiente objetividad porque al fin y al cabo no le va la vida en ello.
A nosotros si. 
Y quizá por esa razón nos auto exigimos demasiado y se lo exigimos a nuestros hijos. Yo creo que se debe a que desde que nos decidimos a educar en familia, surgen por todos lados como las setas en otoño, detractores y aguafiestas que nos recuerdan constantemente que estamos cometiendo un error, que les estamos arruinando la vida a nuestros hijos, que nunca van a conseguir una titulación, que cuando salgan de la "burbuja" serán unos inadaptados, que no podemos enseñarles lo mismo que en la escuela, que nunca van a ser capaces de socializar. Ante tanto atropello, es lógico que nos pongamos a la defensiva y como lo único que conocemos y conoce todo el mundo es la escuela no paramos de comparar a nuestros hijos con los niños escolarizados y nos crecemos y nos entra el subidón y venga a arremeter contra la escuela y los que a ella asisten ya sea en calidad de alumnos o de profesores. 
Por otro lado está el hecho de intentar por todos los medios demostrar, que las personas que nos encargamos directamente de la educación de nuestros hijos, somos poco más o menos que dechados de virtud y perfección. Sabemos de todos los temas y si no los dominamos nos documentamos para estar a la altura de las circunstancias. Tenemos más paciencia que el santo Job, no nos alteramos jamás explicando a nuestros hijos los problemas de matemáticas y además somos capaces de lograr hacer amenos todos y cada uno de los temas. Nuestros hijos son felices aprendiendo, les encantan las matemáticas, las lenguas muertas, las ciencias y desde luego aborrecen todo lo frívolo como pueden ser las nuevas tecnologías ¡¡¡qué horror!!! Nuestros hogares siempre están ordenados porque todos y cada uno de los miembros de la familia son responsables y nunca iban a permitir que su madre se esté matando a limpiar mientras ellos juegan o leen cualquier cómic (porque no leen esas tonterías).
Puede resultar irónico y lo es. Ya sabemos todos que los españoles dominamos la ironía, pero lo grave del asunto es que llega un momento en el que te lo puedes llegar a creer ¿o no? 
Nos esforzamos durante años en mostrar una cara ideal en los blogs, algo por otro lado natural porque no va a ser un blog de fracasos y frustraciones, pero como señala Madalen puede pasar lo que pasa, que muchas personas digan: El homeschooling no es para mí. Mis hijos son normales, yo soy normal, nooooo esto es para personas "especiales". 
Cualquiera que esté dispuesto a hacer ciertos cambios en su vida, sobre todo si ha de desescolarizar puede educar en familia. El único requisito es querer y tener unas circunstancias minimamente favorables. 
Por lo que un favor que nos podríamos hacer todos es dejar de cargar a nuestras espaldas con ese fardo tan pesado de la perfección. No somos perfectos ni los padres, ni los niños, ni nuestros hogares. Hemos elegido la opción que mejor nos parece, que tiene sus ventajas y sus inconvenientes como todo en la vida. 
Quizá cuando el homeschooling en España tenga más tradición y ya haya adultos, bastantes adultos, que se educaron en familia podamos reflexionar y plantear un interesante debate, sin tantos prejuicios por uno lado y por el otro.

«El padre o madre que comparece ante los medios de comunicación aparece a la defensiva, como si estuviera sujeto de alguna acusación ante un tribunal y tuviera que defenderse para evitar la condena, presentando pruebas y evidencias que demuestran la superioridad de la alternativa. Así, debe demostrar que viven mejor que los que escolarizan, que las relaciones familiares son más estrechas y que los logros académicos son espectaculares. También tiene que demostrar su capacitación intelectual como padre o madre que educa en casa. Debe hablar con corrección y a la altura del mayor experto en educación. Debe saber en profundidad temas relacionados con la pedagogía, las leyes y los currículos y trayectorias académicas, a demás debe tener nociones de derecho comparado. Una tarea difícil de realizar con éxito y tan sólo al alcance de unos pocos, que no suelen responder al prototipo de la persona media, con una educación y conocimientos medios sobre cualquier tema».

MADALEN GOIRIA






6 de marzo de 2018

De cuentos de hadas

Os comparto, que desde hace tiempo tenía ganas de volver a releer en voz alta cuentos de hadas, pero claro ¡a ver quién es el guapo que se atreve a plantear algo así a mis chicos mayores! 
La cosa es que de manera natural hemos llegado a ello. Obviamente leo al pequeño todos los cuentos que me pide y ellos mismos al escuchar las versiones infantiles se quedan  sorprendidos y me dicen que no los recordaban así, de simplones. Entonces como el que no quiere la cosa, le leo a Yago cualquier versión ilustrada que tenemos por casa de los hermanos Grimm, de Andersen o de Oscar Wilde y luego les digo: ¡Venga vamos a leer el original y comparamos! Obviamente no tienen absolutamente nada que ver. Y lo escuchan encantados y se dan cuenta de que se pueden sacar reflexiones que no son precisamente para niños pequeños, sino que tienen mucha filosofía. Y de paso Yago escucha también los textos originales y de vez en cuando comenta algo, aunque hoy por hoy lo que le gustan son las ilustraciones.
La verdad es que a estas alturas de la vida no me agobio con las lecturas del peque y le leo a demanda. Recuerdo que cuando mi mayor era pequeño, yo era más papista que el papa, muy purista ja,ja,ja...y claro solo le leía los originales de los hermanos Grimm y de Andersen y el pobre se quedó medio traumatizado porque era muy sensible y entre las madres y las madrastras ¡se llevaba cada berrinche! Llegaba su padre a casa y se encontraba con el niño echo un mar de lágrimas y me decía pero:

       -¿qué le lees al niño?
       - y yo: nadaaaaa, estábamos con Hansel y Gretel y se ha puesto así.

Total que he llegado a la conclusión que los cuentos de hadas se pueden disfrutar mucho a partir de los 10 y no necesariamente con 3 o 4. Y que Disney tampoco les va a arruinar la infancia irremediablemente.
No obstante os dejo un fragmento del principio del Patito feo, que leíamos hoy,  para que veáis la diferencia cualitativa entre una versión "cutre" a la belleza del original de Andersen. Y es una pena que la mayoría de los niños nunca lean la segunda, porque lamentablemente la mayoría cuando empiezan a leer por cuenta propia, ya no tienen un adulto que les lea en voz alta por lo que entre eso, las lecturas obligatorias en el cole y la irrupción de la tecnología cada vez a más temprana edad, adiós a los clásicos...



«En un viejo molino una pata empollaba sus huevos, mientras pensaba en los preciosos hijitos que iba a tener» Cuentos para antes de dormir. 


«¡Qué hermoso estaba el campo! Era verano, y el trigo dorado, la avena verde y los haces de forraje recién segado brillaban al sol. Las cigüeñas de patas rojas volaban sobre los campos, chapurreando en idioma egipcio, que les enseñó su madre. En torno a las huertas y a los prados se extendían espesos bosques, y en medio de los bosques, grandes lagos. ¡Es imposible describir la belleza de aquellas tierras!
Allí, dominando el paisaje, se alzaba una casa de campo rodeada de acequias, cubierta enteramente de enredaderas, cuyas hojas eran tan grandes que los niños pequeños podían pasear tranquilamente por encima de ellas. Allí había construido su nido la hembra de un pato. El ave permanecía sobre los huevos, esperando la salida de los patitos, pero ya empezaba a cansarse por lo mucho que tardaban y porque sus amigas apenas la visitaban, ya que preferían divertirse nadando por las acequias en lugar de ir a verla y charlar un rato con ella, sentadas bajo la enredadera». Cuentos de Andersen




18 de enero de 2018

Hermanos: unos haciendo homeschooling y otros en el colegio

Este es un tema sobre el que reflexionado muchas veces ya que  lo ideal sería que cada hijo pudiese ser educado de la mejor manera para él. Todos somos radicalmente diferentes, por lo que a un niño le puede ir de maravilla educándose en familia y en cambio a su hermano mucho mejor en el colegio. De hecho yo se perfectamente que algunos de mis hijos han nacido para ser homeschoolers y en cambio otros se adaptarían a la escuela de maravilla e incluso pienso que  podrían estar contentos en ella.
Ahora que mi hijo mayor está terminando su andadura educándose en familia estoy "rebobinando" la película de estos últimos diecisiete años. Hay cosas que sin duda haría de otra manera, otras en las  que creo me he equivocado, pero también  veo lo que creo que he hecho bien y me hace sentir orgullosa. Observo a mi hijo y me gusta el joven que es y el adulto en el que se está convirtiendo y eso ya es buena cosa. Pero tiene cuatro hermanos detrás y no puedo evitar pensar: ¿y si fulanito fuera al colegio? Nadie conoce a los hijos como la madre que los parió ja,ja,ja...
Este pensamiento no es nuevo, desde que comencé a hacer homeschooling me surgió la duda y sabía que lógicamente lo que es bueno para uno no tiene por qué serlo para el resto y aún así tomé la decisión de que: "o todos o ninguno".
Reconozco que no es lo ideal, que lo perfecto sería personalizar: tú en casa, tú en el colegio, tú en casa casi todas las asignaturas y otras en el colegio (esto no es viable en España, pero si en otros países) .Y esta última opción si que me parece excelente, sobre todo cuando van creciendo y necesitan ayuda académica.
Por lo que si tomé la decisión de todos en casa  fue por diferentes razones:
Lo primero es porque considero el homeschooling como algo que va mucho más allá de elegir un colegio bilingüe, un colegio público o uno concertado. No se trata de que el niño vaya a aprender a sumar en el salón de casa, en vez de en un aula con treinta niños más de su edad. Sino más bien de  asumir una filosofía de vida diferente, es pagar un precio (en ocasiones muy elevado) por la libertad. Eres libre de diseñar un currículo para tus hijos (eso si es totalmente personalizable), eres libre de enseñar lo que quieres, cuando quieres y donde quieres. Puedes por ejemplo pasar todo el día en el campo y a las ocho de la tarde cuando los demás niños cenan para acostarse temprano, ponerte  a estudiar con tus hijos matemáticas o filosofía. Puedes viajar en temporada baja. Puedes acostarte una noche a las dos de la madrugada viendo una peli en familia y levantarte al día siguiente a las 11 ¿o no? Visitar museos en días laborables, etc...Es un hecho que tus hijos aprenden todos los días, a cualquier hora, en cualquier lugar pero en ocasiones pueden necesitar tu presencia y es importante estar en el momento adecuado. Cuando educas en familia no es tanto por el hecho de que yo voy a enseñar más conocimientos a mis hijos y mejor que en el colegio. No estamos hablando de excelencia académica,  sino más bien de que quizá no me gusta el ambiente que se respira en la mayoría de los centros educativos, de que no quiero que etiqueten a mis hijos, de que deseo que se respete su ritmo de aprendizaje, que tengan tiempo libre para jugar, para dedicarlo a sus intereses auténticos.
Es evidente que la mayoría de estas ventajas desaparecerían en el caso de que hubiese algún niño de la familia escolarizado, pues los horarios del colegio son incompatibles con la libertad.
He conocido  familias homeschoolers en España algunos de cuyos hijos se educaban en casa y otros iban al colegio. El resultado  es que todas terminaron por dejar el homeschooling ¿casualidad? No lo se...Pero a mi particularmente me sucede que el día que tengo que hacer cosas fuera de casa todo es más caótico, me descentro. Pienso que por ahí pueden ir los tiros, si hay que ir a llevar a los niños, recogerlos, ir a reuniones de padres...debe ser muy complicado compaginarlo con el homeschooling todo si tienes más niños pequeños, pues rompes con las dulces rutinas hogareñas como desayunar o comer juntos tranquilamente, las lecturas en voz alta, las salidas a la naturaleza, etc...
Por otro lado la educación en familia es una opción mucho más económica que la escolarización, lo cual permite en algunos casos, que uno de los dos progenitores se quede en casa ocupándose de la educación de los hijos mientras el otro trabaja. Pero si ya hay algún hijo escolarizado habrá más gastos de ropa, transporte, libros de texto, material escolar etc...
Considero que el homeschooling es bueno, por eso lo hemos elegido para nuestros hijos y pienso que aunque algunos de ellos probablemente se habrían adaptado al colegio eso no significa necesariamente que les hubiese ido mejor que en casa, ni que fueran mejores personas o más felices.
También es importante señalar el hecho de que hasta ahora nunca me ha sucedido que ninguno haya pedido ir al colegio.
Y otro aspecto a tener en cuenta es la edad. El año que viene nuestro hijo mayor ya no será homeschooler pero con esas edades ya no participan de todas las actividades que se hacen en casa y por otra parte  son autónomos para entrar y salir de casa (no tanto para nosotros que vivimos en el campo), son autónomos a la hora de organizar sus tiempos de estudio, de ocio, deporte y otras actividades. Es como cualquier  joven de una familia que escolariza. Os aseguro que incluso estando en casa ya no están pegaditos a las faldas de mamá ja,ja,ja...






NOTA: Me tranquilizó mucho leer esto de un adulto que jamás pisó la escuela:


"Sucede que yo nunca he querido ir a la escuela ni siquiera "para ver". ¿Por qué? Porque yo era feliz, porque no me faltaba nada, porque me sentía lleno en la vida, en la sociedad tamaño natural, y porque, entre los sabores, los olores, y las elecciones que constituían mi hogar, estaba uno, completamente natural entre nosotros, que era el de no ir a la escuela.
Y luego estaban los demás niños, que tenían que dejar siempre de jugar con nosotros para ir a hacer sus deberes, o que exclamaban sistemáticamente en cuanto se enteraban de que yo no iba a la escuela:"¡Oh!, ¡Qué suerte tienes!".
Todo esto, muy rápidamente, me proporcionó los elementos  para una opinión personal y me hizo entender que mi posición era envidiable".

ANDRÉ STERN Yo nunca fui a la escuela





Y ¿Vosotros que opináis? ¿Cuál es vuestra experiencia? ¿Conocéis casos de familias que tengan algún hijo escolarizado y otros haciendo homeschooling?

22 de diciembre de 2017

Balance fin de año

Este año lo termino contenta, pues el hecho de haber tomado la decisión de que nuestro hijo mayor se vaya a examinar por libre de la ESO,  me da por un lado bastante tranquilidad, ya que en un sólo examen puede sacarse el titulo de toda una vida (16 años de escolarización) y por otro lado toda la familia nos vamos a examinar, es otro reto y los retos siempre dan "vidilla" y ayudan a romper con la monotonía y la rutina. Revisando pruebas de otros años me he dado cuenta de que lógicamente hay cosas que no hemos visto o que están olvidadas. Es un examen de cultura general y hay mucho que repasar de geografía, historia, etc...
Por lo que he desempolvado los bits de inteligencia enciclopédicos y con ellos estamos repasando algunas cosas. Estos bits siempre les han gustado a mis hijos, porque son imágenes bonitas y les divierte ir acertando lo que les muestro. Algunos  están disfrutando muchísimo haciendo mapas y han descubierto un interés genuino por la geografía (que era la gran olvidada en nuestra casa, ains...)
Por otro lado he conseguido hacer lo que me propuse a principios de curso respecto a lo de pasar tiempo al aire libre. Además como por desgracia,  no ha llovido, ni hecho frío, ni nevado, ni nada de nada... al menos hemos podido salir a leer fuera y tomar nuestra dosis diaria de vitamina D.
Dictados también hemos hecho bastantes, al mayor le encantan porque yo creo que se da cuenta de que le han ayudado a erradicar prácticamente las faltas. Siempre ha tenido muchas, pues probablemente tiene dislexia, pero de tanto leer y escribir apenas pone ya.
Intentando aprovechar fuera las horas de sol. 
La lectura en voz alta sigue bien, mi hijo mayor ya casi nunca está presente porque tiene mucho que estudiar y al leer en voz alta es inevitable "perder mucho tiempo" por las constantes frecuentes interrupciones. Estamos terminando el Quijote, es una lectura con la que llevamos años pero por falta de constancia. La empezábamos cada curso y la simultaneábamos con el resto de las lecturas, como es la que menos gusta a los niños siempre terminábamos olvidándonos de su existencia por estas fechas más o  menos y así hasta el año siguiente. Como este será el último curso de homeschooling de mi mayor (que me da una pena terrible) me propuse a terminar el Quijote, la Iliada y si da tiempo la Odisea.
Al leerlo a diario, hemos avanzado tanto que ya lo estamos acabando.
Releyendo libros generales de historia y geografía con los tres del medio. Descubriendo novelas juveniles que nos han encantado como Tobi Lolness. Empecé a leerla para los pequeños, pero a los pocos días los mayores lo cogieron y lo leyeron por su cuenta. Salvador ha hecho una pequeña reseña en su blog.
Leyendo mogollón con el peque, que tiene el placer añadido del achuchón y el calorcito ja,ja,ja...¿Quién necesita calefacción en casa con un retoño achuchable?
Los chicos por su cuenta leyendo a Verne y Salgari, entre otros y "envidia cochina" que me dan los lugares que elijen para leer sin interrupciones ja,ja,ja...De verdad que nadie sabe como terminará esta aventura pero en momentos de bajón siempre pienso lo mismo: ¡¡¡Qué les quiten lo bailaó!!!


Lectura personal.

Ahora ya si que queda poco para Navidad, que por cierto sigue siendo el 25 de diciembre, así es que si no nos vemos, desde aquí os deseamos a todos una muy FELIZ NAVIDAD.
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